Propiedad Industrial, licencias obligatorias y COVID-19: escenarios actuales

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Por: Andrea Ramírez Castañeda.

El progreso humano tiene una relación ineludible con los avances que, desde las diferentes áreas del conocimiento, han alcanzado las generaciones. Sin los descubrimientos y desarrollos producto del intelecto, difícilmente sería posible afrontar los retos que el entorno propone y por ende evolucionar.  

En nuestro contexto actual, lo anterior adquiere especial relevancia si tenemos en cuenta que nos encontramos frente a una circunstancia sin precedentes en la que los diferentes actores de investigación científica se vieron impulsados a desarrollar, en tiempo récord, todo tipo de herramientas que permitieran inmunizar a la población mundial y reducir el impacto en salud y vidas humanas causado por el COVID-19.

Por tal motivo, a 6 de enero de 2021, siete vacunas habían sido aprobadas por autoridades de diferentes países y se hace eco mundial de, por lo menos, cuatro de ellas. Sin embargo, además del beneficio que representa este desarrollo para la humanidad, las farmacéuticas, universidades y grandes actores relacionados con la investigación hacen inversiones muy importantes de las que, como es natural, esperan obtener rendimientos.

Es allí en donde vuelve a aparecer la dicotomía de larga data en materia farmacéutica en la que pugnan, por un lado, los derechos derivados de la Propiedad Industrial y que surgen de los procesos de innovación y desarrollo de científico, empresas y países; y, por otro, el interés público del grupo poblacional que padece una afectación a su salud.

Para tal efecto, se puede acudir a las diferentes posibilidades que buscan aminorar la discusión existente dentro de las cuales, además de acuerdos negociados, se destacan los mecanismos previstos por la legislación internacional.

Al respecto, como propuesta relevante en el escenario internacional surge la no poco controversial posibilidad de impulsar licencias obligatorias frente a las vacunas en contra del COVID-19. Incluso se han evidenciado solicitudes tan extremas como las formuladas ante la OMC en el sentido de suspender temporalmente, sin contraprestación, los derechos de propiedad industrial no solo sobre la vacuna, sino sobre elementos relacionados con prevención, contención o tratamiento del COVID-19.

El efecto práctico: los Estados que así lo decidan podrían autorizar el uso y la explotación de un producto patentado, en este caso la vacuna, sin autorización del titular de la patente.

Estos mecanismos a lo largo de los años han generado amplia discusión y presentan especial dificultad. Normalmente, tienen acogida por ONGs, países en vía de desarrollo y países menos desarrollados. El argumento se centra en que debe primar el derecho a la salud y desplazar los derechos de Propiedad Industrial en circunstancias de interés público, emergencia o seguridad nacional.

En contraposición, si lo llevamos al contexto global, genera desincentivo en la inversión en innovación y desarrollo; impacta negativamente a los países con industrias farmacéuticas fuertes, quienes alegan, con mucha razón, la necesidad de garantizar retribución al desarrollo de tecnología y, con lo anterior, consecuentemente se amenaza con la continuidad del proceso investigativo generando así trabas para su evolución.

En adición a lo anterior, si lo llevamos al contexto colombiano la experiencia la adopción de estos mecanismos y, en específico, de licencias obligatorias ha sido escasa e inadecuadamente demorada. En la actualidad, solo se han tramitado tres solicitudes de declaratoria de interés público con fines de licencia obligatoria: la primera, sobre los compuestos que conforman el medicamento Kaletra, empleado para tratar a pacientes que padecen VIH; la solicitud fue desestimada.

La segunda, sobre antivirales de acción directa empleados en el tratamiento de la Hepatitis C, trámite que inició en 2015 y a la fecha no ha sido resuelto en última instancia, circunstancia insólita, pero desafortunadamente no poco usual.

Finalmente, se formuló solicitud sobre los compuestos del Glivec, medicamento cuyo uso se centra en combatir la leucemia mieloide crónica. Este trámite fue bastante interesante y es probablemente el de mayor relevancia en el contexto colombiano. Sin embargo, además de la demora de más de dos años en declarar el interés público sobre el medicamento, la consecuencia fue someterlo a un control directo de precios y no se le otorgó la finalidad de otorgamiento de licencias obligatorias.

De acuerdo con lo anterior, tanto en el contexto global como en el colombiano, la adopción de licencias obligatorias sobre medicamentos patentados reviste especial dificultad. Por esto, se considera relevante acudir a otras formas más eficaces de garantizar el acceso universal a los tratamientos desarrollados para combatir el COVID-19 y, en especial, a la vacuna en su contra.

Dentro de estos, se destacan entre otros el esfuerzo mancomunado de Estados para establecer procesos de negociación interesantes para los titulares de las patentes; el fomento a mecanismos de cooperación como el COVAX o el C-TAP (iniciativa apoyada por la OMS para fomentar el apoyo y divulgación en avances tecnológicos contra el COVID-19) o el desarrollo de incentivos que permitan que titulares y Estados fuertes en materia farmacéutica accedan voluntariamente a modelos diferentes de comercialización. Lo anterior, sin dejar de lado el importante papel que juega la participación de particulares en la adquisición y distribución de vacunas, claro está, con la regulación pertinente en la materia.

El escenario no es pacífico y, lo más complejo, requiere soluciones inminentes. Por tal motivo, es importante evaluar la eficacia de las medidas que se apoyarán internacionalmente y se implementarán en el interior en aras de impulsar un acceso universal a las soluciones con las que contamos sin frenar los avances que en esta temática puedan seguir desarrollándose.

Fuente – solicitud suspensión de apartes del Acuerdo sobre los ADPIC ante la OMC:

https://docs.wto.org/dol2fe/Pages/SS/directdoc.aspx?filename=s:/IP/C/W669.pdf&Open=True

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